Como dijimos, la influencia de los conflictos internacionales han comenzado a afectar directamente a los mercados globales.
En el caso de la renta variable, hubo caídas promedio del -3% semanal en las principales plazas, sobre todo en las más volátiles como las emergentes y las tecnológicas.
Por ejemplo, en el sector bancario las grandes entidades muestran estabilidad, mientras que los bancos regionales medianos exhiben síntomas de problemas, como Zions (ZION) o Discover Financial (DFS), cuyas utilidades cayeron el -19% y -33% anual respectivamente, a pesar de haber estabilizado sus depósitos desde Abril pasado tras la gran caída desde Agosto del 2022. Otra acción golpeada ante menores resultados fue Tesla (TSLA) que enfrenta mayor competencia; pese al aumento de
sus ventas, la pérdida de market share la obliga a reducir los márgenes.
Para limitar la posible volatilidad, en EE.UU. ya hay iniciativas políticas y judiciales contra los abusos de las ventas a la descubierta especulando con la caída de acciones o de compañías enteras, que se venía instrumentando a través de normas como las Rules 201 y 204 de la SEC.
En la renta fija, se acentuó la suba de tasas, con el rendimiento de las UST a 10 años subiendo +30 bps hasta el 4,92% anual.
No obstante, las turbulencias mundiales contribuyeron a desvalorizar al dólar en un promedio del -½ % semanal y mucho más contra las principales criptomonedas
Nuestra opinión: La semana anterior afirmábamos: “El empeoramiento de las condiciones de seguridad mundiales impondría monitorear la evolución de los acontecimientos, por su posible influencia en las economías y los mercados financieros.”. Debemos mantener esa apreciación.