Continúan llegando malas noticias para el sector inmobiliario, en especial para el segmento comercial. A los dramas financieros conocidos en China, donde las 2 mayores desarrolladoras están en default y los problemas de extienden a muchas zonas, se unen los de Alemania, donde más de 1/5 de los proyectos han sido cancelados, y de EE.UU., donde Alphabet-Google (GOOG) acaba de cancelar desarrollos inmobiliarios por US$ 15 mil millones en la bahía de San Francisco para proveer viviendas con precios reducidos junto con los servicios del área. • Como resultado de una tendencia a la disminución del -20% anual en los pedidos de nuevos préstamos hipotecarios, las tasas hipotecarias a 30 años han descendido moderadamente por
-25 bps anuales, al 7.61% anual, que es el menor nivel en 16 meses; esto ha conseguido estabilizar la tendencia por el momento, pero el proceso continúa con final abierto.
Es que las cifras no cierran: aproximadas y redondeadas, el ingreso promedio en EE.UU. supera los US$ 6 mil mensuales; el costo de una hipoteca sobre US$ 300 mil (el 80% de una vivienda promedio) requiere intereses por unos US$ 2 mil mensuales, pero el servicio total de la deuda treparía hasta US$ 3 mil mensuales, con lo cual el ingreso requerido se ubicaría en el área de US$ 9 mil mensuales, o sea un +50% adicional al ingreso promedio. Es que los precios de los inmuebles se habían duplicado en menos de 2 décadas y con alzas aún mayores en las ciudades centrales.
Una de las consecuencias: Esta semana WeWork (WE), que supo ser la start -up más valiosa del mundo con US$ 47 mil millones, cayó en convocatoria de acreedores en EE.UU., Canada y otros países. Su negocio principal es el alquiler de edificios para oficinas en 777 ciudades del mundo. Su principal accionista (60%) es el grupo tecnológico japonés Softbank (SFTBY) que arriesga perder más de US$ 14 mil millones, sin hablar del deterioro de su reputación. Ahora intentaría hacer acuerdos de conversión de deuda por acciones por miles de millones con la gran mayoría de sus acreedores en un esfuerzo por continuar, aunque sea en algunos países y algunas franquicias. Sólo en EE.UU., sus activos suman US$ 15 mil millones y sus pasivos US$ 19 mil millones, con sus acciones perdiendo el -99% de su valor en un año. Entre sus muchos otros accionistas hay tanto financistas de alto riesgo como empresas de primera línea, de JP Morgan Chase (JPM) para abajo.
Nuestra opinión: Este es el frente donde chocan dos mundos: las limitaciones de los ingresos familiares por un lado y por el otro las mayores tasas de interés hipotecario y la inflación de los materiales de construcción. Desde el punto de vista recíproco, es uno de los sectores centrales en muchas economías y caracterizado por un elevado apalancamiento financiero; por lo tanto, un posible proceso de caída en las valuaciones podría tener efectos negativos generalizados. En el sector comercial, se agrega la menor demanda por los cambios de hábitos de trabajo y de compras.